Si te clava na duda y soy yo el penitente.

Debe ser la locura de este amor imprudente, que me ata sin cura a tu falda inocente, que me mantiene a oscuras el delirio inminente, de cambiar tu figura por otra diferente, me amarre a tu cintura y aunque hable la gente no te cambio por nada. Si conozco un buen dia una dama exquisita, frenare la osadia de ofrecerle una cita, si cabalgo el tranvia de esta vida finita, no comprarto mi almohada aunque nada me quita, TENGO EL ALMA ADIESTRADA y aunque el ego me invito, NO TE CAMBIO POR NADA.